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Cómo crear tus propios rituales espirituales

Cuando pensamos en la salud, a menudo nos centramos automáticamente en nuestro cuerpo.   Nos preguntamos qué ejercicio nuevo nos ayudará a reafirmar, adelgazar o fortalecer nuestro corazón.  Examinamos nuestra dieta y nutrición, nuestros hábitos de sueño, los productos para la piel que utilizamos y las opciones de cuidado personal físico, como la acupuntura y los masajes.  Rara vez nos preguntamos qué medidas debemos tomar para apoyar nuestro espíritu.  Nuestra alma.

Sin embargo, la salud es inclusiva. Para bien o para mal, el cuerpo y el alma están intrínsecamente conectados.  La salud significa poner el cuerpo y el alma en armonía.  Nuestro cuerpo no es un conjunto de partes separadas, sino que es un todo, y uno con el alma.  

Esto me quedó muy claro después del error del cirujano que alteró mi vida para siempre. Al vivir con la mitad de una glándula suprarrenal, mi cuerpo nunca se curará por completo.  Lo único que puedo hacer para mejorar mi salud es centrarme en reconstruir y revitalizar mi espíritu, como escribo en On the Way to Casa Lotus.

Así que he creado una serie de rituales que me han ayudado a mantener y hacer crecer mi bienestar espiritual. Me mantienen con los pies en la tierra y me ayudan a escuchar la voz de mi alma.  No están relacionados con una práctica religiosa; ni tienen por qué estarlo.  Lo más importante es que tengan un significado para mí.  Estos son algunos de los pasos que he dado y que tú también puedes dar.

Crear amuletos 

Antes de mi segunda operación, mis amigos se reunieron en mi casa de la misma manera que se reunirían para una despedida de soltera o un baby shower. Me dieron una colección de piedras pulidas, cada una de ellas grabada con una palabra de bendición -paz, fuerza, gracia- y me regalaron un ramillete espiritual de esperanzas y oraciones. A la mañana siguiente metí las piedras en mi maleta junto con todo lo que necesitaba. Hasta el día de hoy, elevan mi espíritu y me aportan esperanza y fuerza.

Escribe tus propias afirmaciones y trátalas como oraciones

Antes de mi crisis de salud me vi obligada a salir de México.  Nos mudamos a Austin. Durante mis primeros días allí me sentía perdida. Así que creé una exhibición con varias docenas de pequeñas cajas redondas de colores que fijé a una pared de mi casa. En un papel blanco, escribí una buena intención para cada caja: Sé paciente. Di tu verdad. Sé abierto.  Al ver las cajas, pienso en lo que cada intención significa para mí y me recuerdo a mí misma que debo actuar según ese significado.  De este modo, son como oraciones.

Crea un “rincón del agradecimiento” en tu casa

Tengo un espacio sagrado en mi casa al que llamo mi “rincón del agradecimiento”. Durante mi viaje de sanación tras la operación, lo amplié añadiendo tarjetas, cartas y pequeñas obras de arte. Meditaba junto a él.  Cuando cerraba los ojos, me imaginaba a mí misma en el centro de una galaxia de amor, donde me rodeaba mi familia.  Dedicar un lugar especial en tu casa o en tu jardín lleno de significado espiritual donde puedas relajarte, meditar, establecer intenciones o simplemente respirar es un ritual hermoso y edificante.

Comienza una práctica diaria de espiritualidad, y mantenla

Al igual que el yoga y el diario, la espiritualidad florece con la práctica regular.  Creo que métodos conocidos como la meditación, la atención plena y la gratitud son muy eficaces.  Hay docenas de aplicaciones que se pueden utilizar y que ofrecen meditación guiada, sonidos relajantes, historias para dormir, ejercicios de respiración y mucho más.  Mi favorita es Calm, y me gusta especialmente su clase magistral sobre la gratitud impartida por Tamara Levitt.  Una vez que hayas encontrado una aplicación que te guste, puedes dedicar tiempo a sumergirte en ella en tu rincón del agradecimiento, rodeado de tus amuletos y afirmaciones.

Éstas son solo algunas ideas de mi propia experiencia.  Puede que tú tengas muchas otras.  Lo importante es identificar las rutinas, los objetos, los lugares, los sonidos, los olores u otras experiencias que te ayudan a sentirte conectado a la tierra y en paz. Haz una lista. Construye rituales sencillos en torno a ellos. Intenta incorporarlos regularmente en tus semanas y observa cómo te sientes.